Cuando un agente realiza una acción en una herramienta externa, puede hacerlo por dos vías. La primera es a través de la interfaz gráfica (UI, user interface): el agente toma control de la pantalla, abre ventanas, mueve el cursor, clica botones, rellena campos visualmente. La segunda es a través de la línea de comandos (CLI, command line interface): el agente ejecuta una instrucción de texto que viaja directa al sistema de la herramienta y produce el mismo resultado sin interfaz visual de por medio.
El resultado para ti puede ser idéntico (un correo enviado, un archivo subido, un vídeo creado) pero el camino es radicalmente distinto en velocidad, fiabilidad y consumo de recursos.